Acabo de leer un artículo en The Objective y, de verdad, qué revelación. Resulta que el gimnasio de toda la vida, ese lugar con olor a hierro y sudor, está "quedando atrás". ¡Qué sorpresa! Ahora la moda es el "fitness premium". ¿Y qué es eso, te preguntarás? Pues según el artículo, es transformar el entrenamiento en "una experiencia mucho más parecida a la de un club privado, un spa o incluso un hotel de lujo". Vaya, qué innovador. Llevo diciéndolo años - la gente busca cualquier excusa para no entrenar de verdad. 🙄
La gran mentira del "fitness premium"
Vamos a analizar esta maravilla. El artículo habla de "piscinas, circuitos termales, vistas panorámicas, naturaleza, tecnología de última generación". Suena genial, ¿verdad? Perfecto para un fin de semana de relax. Pero, espera un momento... ¿estamos hablando de entrenar o de irse de vacaciones?
Déjame aclararte algo, campeón. Una piscina es para nadar, no para mejorar tu sentadilla. Un circuito termal es para relajarte después de haberte destrozado en la sala de pesas, no es el entrenamiento en sí. Y las "vistas panorámicas"... por favor. ¿De verdad necesitas ver un atardecer para hacer una serie de press de banca? Si tienes tiempo de admirar el paisaje, es que no estás levantando suficiente peso. Punto.
El artículo menciona que lo más buscado es el "espacio y la tranquilidad". Qué curioso. Pagas una millonada para ir a un sitio exclusivo donde, en teoría, hay menos gente. Pero la realidad es que lo único que consigues es rodearte de otro tipo de gente que probablemente esté más interesada en subir una historia a Instagram desde la piscina que en batir su récord personal. La tranquilidad no te la da un gimnasio vacío, te la da la concentración en tus objetivos.
¿Dónde están los resultados?
La autora, Cristina Tárrega, nos cuenta que estos centros entienden que la gente quiere "entrenar bien, cuidarse, desconectar y disfrutar". Estoy de acuerdo con las metas, pero discrepo profundamente en el método.
- •Entrenar bien - significa seguir una programación estructurada, aplicar sobrecarga progresiva y ser constante. No significa tener un entrenador que te trae una toalla fría.
- •Cuidarse - implica dormir lo suficiente, nutrir tu cuerpo adecuadamente y sí, recuperarse. Pero la recuperación es una parte del proceso, no el evento principal.
- •Disfrutar - el verdadero disfrute en el fitness no viene de un masaje o de un zumo détox de 15 euros. Viene de la satisfacción de ver cómo tu cuerpo cambia, cómo te haces más fuerte, cómo superas tus propios límites. Esa es la única recompensa que importa.

