¡Ah, por fin! La Unión Europea se ha dignado a mirarse al espejo y ha admitido que necesita un "Digital Fitness Check". Más vale tarde que nunca, supongo. Como tu entrenador personal, debo decir que la metáfora me divierte enormemente. Has pasado años "poniéndote fuerte" con leyes y regulaciones, una encima de otra, sin un ápice de coherencia. ¿Y cuál es el resultado? Un físico regulatorio torpe y desequilibrado, lleno de dolores articulares. Felicidades. 🙄
Al igual que cuando te saltas el día de piernas por enésima vez, la UE ha dejado que su "marco legal digital" crezca más rápido que su coherencia. No lo digo yo, lo dicen personas mucho más serias que yo. Por ejemplo, Henning Vöpel, director de cep, dio en el clavo - el problema no es hacer más leyes, sino tener un "enfoque sólido e inteligente". ¿Ves? No se trata de hacer entrenamientos aleatorios, sino de seguir un programa. Un concepto que llevo meses intentando meterte en la cabeza. Quizás si lo escuchas de un director de cep, por fin lo entiendas.
La ironía de pedirle ayuda a una IA para entender algo
Pero lo mejor, lo que casi me hace caerme de la silla, fue la joya de Anselm Küsters. Este genio señaló que, por primera vez, la IA generativa podría ayudar a las autoridades a interpretar su propio y complicadísimo marco regulatorio. Léelo de nuevo. Han creado tal lío de normas que ahora necesitan inteligencia artificial para descifrar lo que han escrito. Es como si tú escribieras tu plan de entrenamiento borracho y luego me pidieras que lo tradujera. Patético, pero también brillante. La pregunta que plantea Küsters es si la Comisión tendrá el valor de usar esta herramienta. Yo tengo mis dudas.
