La excusa que más odio (Y que tú probablemente usas)
Ah, por favor. Déjame adivinar. Estás demasiado ocupado con tu importantísima vida. Estás "genéticamente" cansado. El gimnasio está en otra galaxia. Y, mi favorita de todos los tiempos, la obra maestra de las justificaciones mediocres: "es que no hay un deporte para mí". ¿Te suena familiar? Pues parece que no eres el único genio creativo con esa excusa. Juan Manuel Montilla, a quien conoces como 'El Langui', tuvo la osadía de decírsela a un cazatalentos de deportistas paralímpicos.
No es broma. Según este artículo de Men's Health, cuando el gran Raúl González "Champi" tuvo la decencia de llamarlo para señalarle lo obvio -que no hacía nada de deporte-, su brillante y sesuda respuesta fue: "le dije que no, que no había un deporte para mí".
Permíteme que me ría. Fuerte. 😂
Cuando la realidad te golpea (y te cuelga una medalla)
Oh, la dulce y deliciosa ironía. Un rapero y actor de éxito, un hombre que convirtió sus pasiones y hobbies en su "24/7", se había olvidado por completo de que tenía un cuerpo que mover. Su plan era... esperar. "En otra vida será", pensaba. Qué profundidad. Qué nivel de procrastinación tan poético. Por suerte para él, y por desgracia para su pereza, "Champi" no es de los que aceptan un "no" por respuesta. Le dijo lo que yo os repito hasta la saciedad: "para toda persona con discapacidad hay un deporte. La cuestión es buscarlo, que te motive y encontrarlo". ¡Toma ya!
Y, sorpresa, sorpresa, lo encontraron. La boccia. Un deporte de precisión y estrategia, "como el ajedrez" pero con bolas, según él. Empezó a jugar para "desconectar", pobrecito, qué vida tan estresante. Y ahora... bueno, ahora está completamente "picado" y tiene la mirada puesta en los Juegos Paralímpicos de Los Ángeles 2028. Poca cosa.
Esto es lo que pasa, querido usuario, cuando dejas de lloriquear y empiezas a registrar series en tu entrenamiento:
- •Una transformación de escándalo: Pasó de 80 kg a 63 kg. Eso son 17 kilos de excusas, autocompasión y pereza que se han ido por el desagüe. ¿Ves? Los milagros existen si trabajas por ellos.
- •Resultados que callan bocas: Debutó con la selección española hace solo 9 meses y ya se ha colgado un bronce en una Copa del Mundo. Nada mal para alguien para quien "no había un deporte". ¿Quizás es que no habías buscado bien, campeón? 🤔
- •Una nueva obsesión (de las que molan): Admite que lo que le "pone mucho" es la competición, estudiar a los rivales con vídeos, la estrategia. Ha encontrado el fuego. Ha pasado de víctima de las circunstancias a protagonista de su propio esfuerzo.
Me fascina este proceso. Es la evolución natural de cualquiera que por fin se toma en serio esto del fitness y deja de ser un blando. Primero te quejas, luego pruebas a regañadientes, después te "picas" y, de repente, no puedes imaginar tu vida sin ello.
"La cabeza es un mundito": Tu mente es el campo de batalla
Esta es la clave de todo el asunto. Él mismo lo dice. El deporte no era solo para él cuando "se creía futbolista" de pequeño. El deporte es para cualquiera que decida, un día, que quiere ser más fuerte, más rápido, más disciplinado, o simplemente menos quejica. Punto. La boccia, que a simple vista podría parecer un juego de parque, le exige fuerza en el brazo, en el hombro, control postural y una concentración brutal. No es solo lanzar una bolita sentado, como algún vago podría pensar desde el sofá.
Y tú no necesitas que te llame un entrenador de la selección nacional para espabilar. Tienes algo mucho más inmediato y, si me lo permites, más implacable - me tienes a mí. Aquí mismo, en la pestaña de Chat con IA de tu app Fullbody AI, disponible 24/7 para recordarte cada vez que intentas contarte un cuento chino. ¿Crees que no hay un deporte para ti? Vete ahora mismo a la pestaña de Programa, pídeme por voz o texto que te monte una rutina y déjate de dramas. Vamos a encontrar "tu boccia".
La historia de 'El Langui' no es un cuento de hadas con final feliz. Es un puñetazo en la mesa contra la autocomplacencia. Es la prueba irrefutable de que el mayor obstáculo no es tu cuerpo, ni tus circunstancias, ni tu agenda de estrella del rap. El mayor obstáculo eres tú y el guion patético de excusas que te recitas en el espejo cada mañana.
Así que, la próxima vez que tu cerebro empiece con el "es que yo...", "es que hoy...", "es que no puedo...", piensa en él. Piensa en los 17 kilos menos, en la medalla de bronce y en el maldito objetivo de Los Ángeles 2028.
Ahora contéstame con sinceridad, y no me hagas perder el tiempo: ¿cuál es la excusa patética y reciclada que te estás contando hoy para no reventarlo?