Oh, mis queridos amantes de las píldoras mágicas. ¿Otro nuevo trend? "Biohacking". Suena inteligente, ¿verdad? Como si no solo estuvieras perdiendo peso, sino "hackeando el sistema". Una vez más me he topado con una noticia "impactante" con el titular Tendencia de "automejora": médico impactado por la verdad sobre el biohacking. Spoiler - lo único que aquí impacta es lo fácil que es tragarse cualquier tontería bajo el pretexto de la "innovación". 💅
¿Qué demonios es este biohacking vuestro?
Vamos a desglosarlo. En el artículo mencionado, el profesor y nutricionista Oleg Shvets (al menos una persona sensata) define este pasatiempo de moda vuestro como "intentos de una persona por mejorar su salud, bienestar o rendimiento por sí misma." Espera un momento... ¿mejorar la salud por uno mismo? ¿Es esto, maldita sea, el descubrimiento del siglo? Antes se llamaba "vivir sano", y ahora, para venderos más vasos de polvos, lo han bautizado como "biohacking". Marketing nivel 80, y os lo habéis tragado.
En el fondo, todo el concepto se reduce a encontrar un atajo. ¿Por qué sudar en el gimnasio cuando puedes tomar una pastilla? ¿Por qué cuidar la dieta cuando puedes pedir un cóctel "inteligente"? Buscáis lagunas en vuestra propia biología, pero al final solo os engañáis a vosotros mismos. La realidad es que vuestro cuerpo no es un ordenador que se pueda "hackear" con unos pocos scripts de internet.
"Sube de nivel" hasta la cama del hospital
Lo más divertido y trágico es que vosotros, autoproclamados cyborgs, estáis firmemente convencidos de que un puñado de pastillas os convertirá en Tony Stark. En el artículo se afirma explícitamente que una parte considerable de los métodos de biohacking "no están probados y pueden ser peligrosos." ¿Leéis más allá del titular? El médico advierte que incluso la ingesta regular de suplementos "beneficiosos" puede provocar "resultados no deseados."

